Capítulo 71
Rafael y Natalia están sentados en el césped. Cansados y doloridos de cabeza.
- Bueno, ahora David contra Echó!
- No, no chabon, no da...
- ¿Por qué no?
- Porque... y después? vas a quedar vos sólo?
- No, después veo si Rafa está recuperado...
Rafael levanta la mano, cansada, y hace el gesto metalero.
- No, ya sé, ¿porque no vos y Echó?
- Pero y vos?
- Nah, dejá no te hagás drama...
Rolando y David miran a Santiago.
- Diría que no quiero pelear, pero tengo todas las ganas. ^^
Una historia real se trata efectivamente de todo lo contrario. Un grupo de adolescentes se da cuenta, de pronto, de que tiene facultades aumentadas, sobrenaturales. La historia aborda problemas de toda índole intentando darle el mayor y más crudo realismo pero sin dejar de intentar emanar una chispa de magia que salpique a la cotidianeidad y se le ría en la cara.
HR, un proyecto, ningún límite.
Los hechos y/o personajes de esta obra son ficticios, cualquier similitud con la realidad es pura casualidad.
domingo, 26 de junio de 2011
miércoles, 22 de junio de 2011
El poder es libertad.
- Vos y yo deberíamos ser enemigos mortales, no Nati? - Comenta Rafael.
Capítulo 70
- Bueno, vamos a hacerlo simple, uno contra uno, que tal?
- Nahh, mejor de a parejas!
- Pero somos cinco!
- No se hagan drama, yo no entreno.
- ...?
- Si, no hay gnas chabon, me van a hacer rebosta.
- No, David, pero esperá, tenés razoón vos Rolo, mejor uno a uno.
- Sale. Quienes primero.
- Yo quiero ver a la Nati y a Rafa!
- Se animan?
- Mas vale
- Ahh... no cualquiera eh? - Sonrié natalia
Natalia lleva su bolso de cuero cosido. Adentro, lleva unos cuatro litros de agua destilada.
- Ya sabés Nati, como toda mujer, me podés hacer bosta y yo no a vos.
- jajajajaja- Rie Natalia.
- Bueno, cuando yo diga tres! - Enuncia Santiago.
- Dale...
- Uno!
- Esperá pero cómo vamos a ...
- Dos!!
- No, pero es que no entiend...
- TRES!!!
Capítulo 70
- Bueno, vamos a hacerlo simple, uno contra uno, que tal?
- Nahh, mejor de a parejas!
- Pero somos cinco!
- No se hagan drama, yo no entreno.
- ...?
- Si, no hay gnas chabon, me van a hacer rebosta.
- No, David, pero esperá, tenés razoón vos Rolo, mejor uno a uno.
- Sale. Quienes primero.
- Yo quiero ver a la Nati y a Rafa!
- Se animan?
- Mas vale
- Ahh... no cualquiera eh? - Sonrié natalia
Natalia lleva su bolso de cuero cosido. Adentro, lleva unos cuatro litros de agua destilada.
- Ya sabés Nati, como toda mujer, me podés hacer bosta y yo no a vos.
- jajajajaja- Rie Natalia.
- Bueno, cuando yo diga tres! - Enuncia Santiago.
- Dale...
- Uno!
- Esperá pero cómo vamos a ...
- Dos!!
- No, pero es que no entiend...
- TRES!!!
lunes, 20 de junio de 2011
El riesgo: la desconfianza.
Capítulo 69
- No hay caso, necesito tocar otra cosa para ver si hay algo más atrás...
- ¿Qué? - Pregunta el tipo de traje
La chica le apunta a él.
- ¿Qué hacés Fernanda?
- Lo siento baby, así es la vida... cuestión del más fuerte.
Tadeo se para, con la mano izquierda agarrará el brazo derecho del hombre y con la derecha le tocará la frente.
- GUARDIAAAAAAAAAAAAASSS!!!!!!!!!!!!!!!!
- No hay caso, necesito tocar otra cosa para ver si hay algo más atrás...
- ¿Qué? - Pregunta el tipo de traje
La chica le apunta a él.
- ¿Qué hacés Fernanda?
- Lo siento baby, así es la vida... cuestión del más fuerte.
Tadeo se para, con la mano izquierda agarrará el brazo derecho del hombre y con la derecha le tocará la frente.
- GUARDIAAAAAAAAAAAAASSS!!!!!!!!!!!!!!!!
martes, 14 de junio de 2011
Todos peleamos por poder.
Capítulo 68
Diego camina por el borde de una azotea. A su izquierda, la caída a la calle, a su derecha el techo llano de un viejo edificio de dos pisos. Mira la hora. La tarde es tranquilamente cálida. Le vibra el celular.
Anto Llamando.
- Hola? - Responde susurrando.
- Ya estoy llegando. ¿Y los otros dos?
- Ya entraron.
- Ah! - refunfuña. - Bueno, dale yo espero.
- Dale. - Susurra y cuelga.
Despacio se agacha para apoyar el oído en el concreto de la azotea. Oye sólo su propio latir. Mira de nuevo la hora.
Diego camina por el borde de una azotea. A su izquierda, la caída a la calle, a su derecha el techo llano de un viejo edificio de dos pisos. Mira la hora. La tarde es tranquilamente cálida. Le vibra el celular.
Anto Llamando.
- Hola? - Responde susurrando.
- Ya estoy llegando. ¿Y los otros dos?
- Ya entraron.
- Ah! - refunfuña. - Bueno, dale yo espero.
- Dale. - Susurra y cuelga.
Despacio se agacha para apoyar el oído en el concreto de la azotea. Oye sólo su propio latir. Mira de nuevo la hora.